Las Células Madre ayudan a desvanecer cicatrices de Acné

  • La terapia celular para tratar problemas estéticos ya es una realidad en México

  • 8 de cada 10 adolescentes presentan problemas de acné en su vida y 4 de cada 8 personas sufren de cicatrices después de la adolescencia

  • Las cicatrices en la piel por el acné pueden dañar la seguridad y el autoestima de las personas que lo padecieron

El ACNÉ es una enfermedad crónica muy común que afecta a un gran porcentaje de adolescentes, aunque puede presentarse a cualquier edad. Esto puede ser causado por múltiples factores como la actividad de la bacteria Propionibacterium acnés, que causa el exceso de producción de sebo, inflamación y respuesta inmune. Al formarse éstas lesiones en la piel, se forman cicatrices atróficas o cicatrices por complicaciones del acné vulgar y son un daño permanente en la piel cuyo tratamiento puede ser complicado pues daña capas profundas de la dermis provocando una recuperación casi imposible con tratamiento tópico. Existen ya distintos tratamientos para tratar las cicatrices ocasionadas por el acné incluyendo peeling químico, dermoabrasión, tratamiento con láser, técnicas de perforación, entre otras. Todas éstas intervenciones siendo agresivas e invasivas para la piel del afectado.

En respuesta a estas problemáticas, los dermatólogos han buscado en el uso de células madre adultas, un medio para el tratamiento de cicatrices y lesiones de la piel. Este interés ha surgido debido a las recientes investigaciones y descubrimientos de células madre adultas que pueden ser útiles en la regeneración de tejido por su particularidad de ser células indiferenciadas capaces de transformarce en condrositos (cartílago), adipositos (grasa), miocitos (músculo), entre muchos otros.

Por éstas razones, las células madre adultas están revolucionando los tratamientos de cicatrices por acné pues éste tratamiento se basa en  la extracción de células mesenquimales de diente o grasa, se multiplican y se reinyectan, utilizando así  células autólogas (propias) en el paciente y se administran de forma subcutánea por medio de pequeñas inyecciones directas en el área a tratar regenerando células epidérmicas, tejido adiposo y estableciendo conexiones con tejido sano circundante para así contribuir al mantenimiento de la piel y la reparación progresiva de la herida, todo esto sin efectos secundarios ni peligro de rechazo pues son células del mismo cuerpo a tratar.

Ésta terapia produce efectos extremadamente naturales y duraderos, no invasivo para el tejido dañado pues se trata de una regeneración de las capas profundas de la piel con propias células del paciente, mediante un proceso ambulatorio. Es por esto que la terapia con células madre ha surgido como un nuevo enfoque prometedor no sólo en problemas estéticos, sino en casi todos los problemas médicos, haciendo de la terapia celular una opción prometedora para la salud del futuro.